La crianza respetuosa se edifica sobre el amor y el respeto en la relación con nuestrxs hijxs. Respeto a sus ritmos, desarrollo, intereses, necesidades y procesos de vida. Implica de nuestra parte presencia y un continuo “darse cuenta” del universo emocional propio (heridas, frustraciones, reacciones…) Requiere un proceso de desaprendizaje adulto (de patrones, creencias, actitudes) para volver a aprender de nuevo. Aprender nuevas maneras de ser y estar en la relación con nosotras a la vez que con nuestrxs hijxs.
Este espacio grupal pretende acercar esta mirada a diferentes etapas y retos concretos, ofrecer apoyo, nuevos abordajes, orientación y nuevos recursos.